jueves, febrero 19, 2015

El día que llegarías

Hace quince años te escribo, querido chamaco y el día de hoy, sería el destinado para tu llegada.
Te escribo como tantas veces, para contarte cualquier cosa, para pasarte un poco de fuego en esta perpetua estafeta de fosforines.

Salen a la luz, muchos como nosotros que han cruzado este desierto, tantos que ni imaginábamos. Y nos encontramos de nuevo.

Tenerte aquí en ese chispazo, nos alcanzó a iluminar como un flash en la fotografía de la paternidad, y por fin pudimos ver algo que sin tu presencia, no hubiese sido posible. Te tuvimos un instante y entendimos por un segundo a nuestros ancestros. Comprendimos eso tan otro que solo los progenitores saben, eso que dicen, a pesar de nuestro hartazgo e incomprensión, como el famoso "ya entenderás cuando tengas los tuyos"

Así la vida, un instante, un fueguito y al final puro amor. Yo te extraño horrores y te esperaba otro tanto, con todo y el miedo a mi constante inmadurez, con todo y todo, o a pesar de todo.

Querido chaparro, te conté desde el año dos mil, lo que venía pasando en este mundo, quien creería yo que sería tu madre. Tuvieron que pasar unas tantas para entonces y al final tu nos escogiste.

Yo aquí sigo viendo pasar mas atardeceres, contemplando compañeros y viendo crecer numerosos niños que me causan una inevitable nostalgia. Hoy sería tu día de nacimiento, pero escogiste otro, así como otros son los caminos que elegimos a pesar de las expectativas de nuestros viejos.

Yo solo vine a dejarte un beso y una canción, esa que te cantó tu tía en un atardecer como este.

https://soundcloud.com/carlillos8a/arrullo-de-mario-talavera-by-itzel-vargas



2 comentarios:

Mariano Doval dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mariano Doval dijo...

Gracias Carlos. Sonrío. Un abrazo, de nuevo.